3 Formas de Equilibrar Los Niveles de Insulina

3 tips for balancing insulin levels

Los científicos siempre han soñado con el día en que encontrarían ese único agente dentro del cuerpo humano causante de muchas de las enfermedades que nos afligen y matan. Con tal conocimiento, podríamos transformar la fuente de la enfermedad, restablecer el equilibrio bioquímico del cuerpo y, por lo tanto, prevenir enfermedades del corazón, muchos tipos de cáncer, diabetes y obesidad. Incluso podríamos prevenir trastornos cerebrales degenerativos graves, tales como el Alzheimer y el Parkinson, así como las enfermedades que afectan a los niños, incluido el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Tal conocimiento podría algún día ser la base para tratamientos efectivos combatir estas condiciones.

La buena noticia es que gran parte de esto está ahora bajo su control personal. Ese notable descubrimiento puede que ya se haya hecho, no sólo hemos identificado una de las fuentes subyacentes de muchas enfermedades graves, también estamos aprendiendo cómo manipularla con éxito para prevenir y tratar muchas de las enfermedades que acabamos de mencionar. Ese factor singular, fundamental y central en muchos de los trastornos actuales, es la insulina, la hormona producida por el páncreas que permite que el azúcar en la sangre ingrese a las células.

No se trata de azúcar solamente

La mayoría de las personas saben que la insulina participa directamente en el desarrollo de la diabetes, una enfermedad que afecta a 30 millones de estadounidenses y 415 millones de personas en todo el mundo, incluyendo un número cada vez mayor de niños y adolescentes. Uno de cada dos adultos con diabetes no ha sido diagnosticado. Sin embargo, los efectos nocivos de la insulina van mucho más allá de la diabetes. Los científicos han descubierto que la insulina es uno de los principales productos químicos del cuerpo y regula una enorme cantidad de otras funciones biológicas subsecuentes.

Cuando se mantiene en niveles equilibrados, la insulina asegura el flujo constante de energía a sus células. Ayuda a mantener un peso corporal saludable, ayuda a conservar una buena salud de su corazón y sistema circulatorio y lo protege de muchos tipos comunes de cáncer. También mantiene su salud emocional, la claridad de su mente y memoria.

Cuando se eleva y permanece constantemente alta, la insulina puede actuar como un programador de computadoras casi que diabólico, reescribiendo sus códigos de comando celulares y causando estragos en todo el cuerpo. Lejos de ser solo un catalizador para la diabetes, la insulina elevada desempeña un papel central en prácticamente todas las enfermedades importantes que enfrentamos hoy en día, incluidas la obesidad, las enfermedades cardíacas, el cáncer y la enfermedad de Alzheimer. También puede tener influenciar en los desequilibrios del estado anímico y las enfermedades mentales.

Una pequeña llama

Uno de los misterios más desconcertantes sobre las enfermedades es cómo surgen éstas. ¿Qué condiciones permiten que una pequeña y peligrosa llama dentro de nosotros se convierta en una amenaza latente para nuestras vidas? ¿Es cierto que el cuerpo, sin ninguna razón perceptible, repentinamente colapsa, funciona mal y desata el desarrollo de la enfermedad? ¿O es posible que una serie de venenos, muchos de los cuales controlamos, se combinen para ponerse como objetivo el atacar la zona y enlace más débil de nosotros, un enlace que, cuando se rompe, desencadena una terrible reacción en cadena?

Para millones de nosotros hoy en dia día, eso es precisamente lo que sucede. La existencia de ese vínculo vulnerable dentro de nosotros puede deberse a vías de insulina u otras hormonas y sustancias químicas importantes.

El programador de computadoras

Grupos de investigadores han estudiado la relación existente entre la insulina y enfermedades específicas como las del corazón y el cáncer. Cada uno de los grupos se centró en su propia área de especialización. Sólo recientemente se ha confirmado que la insulina es un posible desencadenante común en prácticamente todas las enfermedades graves.

La insulina es un tipo de programador de computadoras, que determina a dónde se envían las señales dentro del cuerpo humano. Dependiendo de la habilidad de ese programador, podemos experimentar buena salud, vitalidad y función cerebral eficiente, o podemos sufrir aumentos de peso, caos interno y una variedad infinita de estados de salud negativos.

La creciente conciencia del papel fundamental de la insulina en la salud está cambiando la forma en que tratamos las enfermedades y presenta un nuevo modelo para la salud y la enfermedad.

Los científicos ahora se dan cuenta de que el cuerpo humano es el conjunto de redes de información más complejo y complicado. Tu cuerpo puede verse como una supercomputadora viva y que respira. La salud de esa supercomputadora depende de su capacidad para enviar información de soporte vital de una célula a otra. Lo anterior no es diferente a enviar un mensaje de texto o WhatsApp. Esa misma información también debe transferirse a sitios específicos dentro de las células para que éstas funcionen correctamente.

Toda célula necesita energía

Esta simple hormona tiene un efecto tan generalizado en la salud ya que cada acto biológico requiere energía. Las células necesitan insulina para obtener energía, lo que significa que la insulina está involucrada en todas las funciones humanas. La pura ubicuidad de la hormona le da acceso a prácticamente todos los rincones, todas las células, órganos y sistemas de su cuerpo.

3 consejos para mantener bajo control su insulina

1.¡Optimice su nutrición!

Los alimentos procesados, como los panecillos, los muffins, los pasteles, los dulces y los refrescos, por ejemplo, son ricos en calorías. También están repletos de los tipos de carbohidratos simples, también conocidos como azúcares simples, los cuales hacen que los niveles de insulina se disparen hasta el cielo. Los alimentos ricos en grasas también son ricos en calorías y también pueden contribuir a altos niveles de insulina. Al mantener elevados los niveles de insulina, estos alimentos pueden contribuir a todas las enfermedades degenerativas que nos aquejan en la actualidad.
Por otro lado, los alimentos no procesados (granos enteros, verduras frescas, frijoles y frutas) y muchos productos animales bajos en grasa son bajos en calorías y mantienen los niveles de insulina estables. Esta es una de las razones principales por las que estos alimentos están asociados con una buena salud y una vida más larga.

3.¡Haz del ejercicio una prioridad en tu vida!

El ejercicio, incluso una simple caminata alrededor de la cuadra, reduce los niveles de insulina y hace que las células sean más sensibles a la insulina que está en la sangre. Eso significa que el cuerpo utiliza la insulina de manera más eficiente. Hacer poco ejercicio es de mucha ayuda.

4.¡Deshágase del estrés con regularidad!

Sin lugar a dudas, el estrés aumenta los niveles de insulina y el estrés crónico mantiene los niveles de insulina altos. Ésta puede ser una de las razones por las que el estrés contribuye a la aparición de una variedad de enfermedades graves y muerte prematura: aumenta los niveles de insulina.

En gran medida, podemos controlar nuestros niveles de insulina en virtud de los tipos de alimentos que comemos, la cantidad de calorías que consumimos, la cantidad de ejercicio y la forma en que manejamos el estrés. ¡Al mantener sus niveles de insulina equilibrados, puede reducir el riesgo de una amplia variedad de enfermedades y optimizar su salud!

Linda Friedland
Linda Friedland, M.D.
Physician, Author, Speaker