¿Necesito Desintoxicarme?

¿Necesito Desintoxicarme?

La mayoría de nosotros identifica la desintoxicación con la privación, o con algo peor. Pensamos en el hambre, la comida rara, el zumo de col rizada y los colónicos. Quizás nos sentiremos mejor al final, pero: ¿vale la pena el dolor y el sufrimiento? La cuestión es que no tiene por qué sufrir. Hay otro tipo de desintoxicación que solo se basa en una comida deliciosa y fabulosa. Es un nuevo tipo de desintoxicación que es un impulso enorme para su salud y un reinicio para su metabolismo.

Durante los últimos 20 años, he atendido a decenas de miles de pacientes que sufren los efectos nocivos de los alimentos perjudiciales: proyectos científicos industriales, cargamentos de azúcar y harina -¡690 gramos de azúcar y 662 quilos de harina por persona al año, para ser precisos!-. No solo les ha hecho pelearse con el peso y las dietas yo-yo. Ha destrozado totalmente su salud. Peor aún, se culpan a sí mismos por no ser capaces conseguir controlar sus hábitos alimentarios o sus antojos.

Millones de nosotros, más de la mitad de la población, sufrimos el síndrome de MSF. Es decir, "Me siento fatal". A veces son pequeños síntomas molestos tales como dolor en las articulaciones o los músculos, confusión mental, fatiga, dolores de cabeza, alergias o gases, o problemas más graves, como enfermedades autoinmunes, migrañas, asma, acné, intestino irritable, reflujo, artritis o cosas peores.

Cuando utilizo la palabra "desintoxicación", me refiero a una desintoxicación médica científicamente diseñada del azúcar y de todo lo que se convierte en azúcares. Lo divertido es que se hace simplemente eliminando las cosas malas y añadiendo las cosas buenas...muchas cosas buenas.

5 Razones para desintoxicarse

1. Tiene el síndrome de MSF: Me siento fatal.

Se levanta sin sentirse nada vital, energético, vivo, alegre o lleno de energía. Incluso si es delgado, pero tiene síntomas de estar intoxicado como fatiga, confusión mental, dolores musculares, problemas digestivos, alergias y dolores de cabeza - o cualquiera de estos síntomas-, la desintoxicación le puede ayudar a sanar rápidamente. La mayoría de nosotros no relacionamos lo que comemos con lo que sentimos. En mi plan de 10 días de "Sentirse bien con cosas buenas" -el programa de mi libro "La dieta de desintoxicación para la solución del azúcar en la sangre"- se dará cuenta de que ha soportado un sufrimiento innecesario. Sentirse bien está a solo unos días de distancia.

2. No consigue adelgazar y mantenerse delgado (quiere caber en sus vaqueros).

El establishment científico nos ha convencido de que perder peso es solo una cuestión de más calorías / menos calorías, de equilibrio energético y de comer menos y ejercitarse más. ¿Cómo le está funcionando a usted? ¡Probablemente no muy bien! El problema es que el establishment científico difiere de la ciencia establecida. La ciencia dice que el azúcar y las calorías de la harina son MUY diferentes. En primer lugar, provocan adicción y que se coma en exceso. En segundo lugar, disparan la insulina y la inflamación, se almacenan grasas en el vientre y se bloquea la capacidad de sentirse saciado. El veredicto es el siguiente: las calorías del azúcar son peores que las calorías de los alimentos integrales. El azúcar dispara la insulina y provoca inflamación, un doble golpe que sin duda echa a perder cualquier intento de perder peso a largo plazo.

3. No puede controlar el deseo de consumir azúcar y carbohidratos (puede estar sufriendo de adicción a la comida).

Está comprobado que azúcar y la harina son biológicamente adictivos. La ciencia es clara y concluyente respecto a esto. Sin embargo, culpamos a la persona gorda de ser glotona y perezosa, lo que produce vergüenza y culpa. Le aseguro que no es culpa suya. Su biología ha sido secuestrada por la industria alimentaria. Han hecho una adquisición hostil de su paladar, de la química del cerebro, de las hormonas y el metabolismo. Más de 300 expertos de la industria alimentaria revelaron el secreto a Michael Moss, en su libro "Sal, azúcar y grasa", contándole que contratan a "expertos en antojos" para crear el "punto de deleite" de la comida basura, para crear "grandes consumidores" y aumentar su "cuota de estómagos". El azúcar es la nueva nicotina. De hecho, el azúcar es ocho veces más adictivo que la cocaína. Si está intentando utilizar la fuerza de voluntad para perder peso, fracasará. Una desintoxicación le permite desengancharse del poder adictivo del azúcar, la harina y las sustancias alimentarias como la pseudocomida hiperprocesada e hiperapetecible.

4. No ha hecho nunca una desintoxicación

La mayoría de nosotros, jamás en la vida nos hemos pasado 10 días sin introducir en nuestros cuerpos nada más que alimentos deliciosos, integrales y limpios. Sólo 10 días. Incluso si usted cree que está sano y se siente bien, puede que no se dé cuenta de que su estado normal no es su estado óptimo. Imagínese que es una puesta a punto, un modo extremadamente rápido y súper fácil de recargar su salud a tope.

5. Necesita unas VACACIONES EN CASA.

Todos nos hemos alejado de una forma de vida saludable: dormimos poco, hacemos poco ejercicio, tenemos una mala alimentación, un exceso de estrés, no tenemos suficiente tiempo para nosotros mismos. La mejor forma de restablecer su vida está en la desintoxicación. Alimentos simples y deliciosos. Ni toxinas ni drogas, y me refiero al azúcar, la harina, los alimentos procesados, la cafeína o el alcohol. Hay que mimarse: respirar profundamente, dormir de 7 a 8 horas cada noche, hacer un poco de ejercicio y quererse a uno mismo. ¡Todo esto consigue devolver a su cuerpo y a su mente la configuración original de fábrica, y rápidamente!

Si pertenece a alguna de estas categorías, lo más probable es que necesite una desintoxicación. Pero no se imagine que una desintoxicación es un largo periodo de privaciones; no, una desintoxicación puede ser de tan solo unos días y dirigirle directamente hacia el camino de una salud mejor, todo ello sin zumos raros, horas y horas de ejercicio cada día o toneladas de medicamentos.

Mark Hyman
Mark Hyman
Practicing Physician, Scholar, New York Times Best Selling Author